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Fotografía de Botellas de Vino para Grupo Matarromera

Fotógrafo de Producto para Bodega Grupo Matarromera

Tener como cliente a una bodega como Matarromera desde mi posición de fotógrafo, es para mí un total orgullo por doble motivo. El primero y el más importante, es por ser una de las bodegas más reconocidas de mi tierra y, en segundo lugar, es por la cantidad de veces que he pasado por sus puertas y siempre me he preguntado; cuando llegará el momento de fotografiar alguna de sus botellas, sus viñedos, su elaboración… El momento ha llegado.

Fotografiar Botellas de vino para una bodega

En una sesión de fotografía de producto, para botellas de vino, suelo comenzar a trabajar con las botellas bordelesa de cristal oscuro. Suelen ser más fáciles de iluminar, si obviamos en esta afirmación completamente la etiqueta y la capsula. Después continuo con las botellas de estilo borgoña y finalizo con las botellas, en ese mismo orden de cristal translucido, típicas de vinos blancos, verdejos y rosados ya que requieren una iluminación algo más dedicada.

Con ello, facilito la sesión ya que la iluminación se va moldeando en función del tipo de botella y su forma. Aunque este orden puede variar en función del número de botellas y tipo de la misma variedad. Es muy importante, organizar bien el orden de la sesión.

Antes de comenzar la sesión | Cómo son y responden las botellas ante la luz

Antes de comenzar la sesión, estudio el tipo de etiqueta que tiene, sus reflejos, el tipo de impresión, los brillos, forma… y si las botellas tienen algún defecto como ralladuras, burbujas en etiqueta, capsulas mal colocadas,…  Parece algo absurdo, pero no es tan sencillo como coger la botella y comenzar a disparar sobre un fondo blanco, si quieres un buen resultado, claro está.

Al principio se nos escapaban detalles, había letras que contenían brillos y las fotografiábamos como mate, o detalles de la etiqueta como relieves que, si no tenías en cuenta, podrías eliminar iluminando de otra forma, en algunos casos para bien, en otros no tanto. Por eso es muy importante mirar bien lo que tenemos entre manos y fotografiar muy bien cada parte de la botella.

Primeras fotografías | Iluminamos la botella con luz continua.

Todas las sesiones las comenzamos con una serie de fotografías con las que ilustramos estos posts, que nos sirven de referencia para saber ‘cómo se comporta’ la botella con nosotros.

Gustan tanto, que los clientes, además de solicitar las fotografías técnicas de producto, nos piden ‘esas otras’ con diferente fondo y tomas más artísticas. Suelen utilizarlas para documentar un artículo, usarlas en redes sociales, como Instagram o Facebook.

A nosotros, además, nos sirve de ejercicios de ‘estiramientos prefotográficos’ si es que eso existe, para nosotros sí. Y una vez, vemos que todo está correcto, la cámara lista, la iluminación preparada y el personal concentrado, comenzamos la sesión por la que hemos sido llamados.

Es importante cumplir los plazos de entrega, más aún obtener el mejor resultado.

Cumplir los plazos de entrega, para nosotros, es uno de los requisitos a la hora de aceptar un encargo, pero por encima de esto, siempre queremos dar lo mejor en nuestro trabajo.

No todas las botellas requieren una misma dedicación, la misma iluminación, el mismo postprocesado. Cada botella, al igual que un tipo de vino requiere un tiempo de maduración, una fotografía de botella le ocurre lo mismo.

¿Cómo se ilumina una botella de vino en una sesión de fotografía de producto?

La iluminación para esta sesión, se realiza con 4 fuentes de luz de flash. Colocadas estratégicamente, para formar una luz principal y una secundaria a cada lado, otra ventana en el fondo para iluminar el fondo blanco de manera homogénea y un cuarto para iluminar la etiqueta y el capuchón, con una luz envolvente. Además de esto, se colocan banderas blancas o negras para modelar correctamente la luz y recortar la luz sobrante.

Una vez fotografiado, comienza la parte de postproducción.

Una vez que hemos realizado las fotografías de las botellas, llega el momento de volcado al ordenador y realizar dos copias de seguridad de todo el material.

El tiempo de postprocesado puede llegar a durar tanto o más como la sesión de fotografía, dependiendo del tipo de botella, los materiales utilizados en la etiqueta y capuchón y las fotografías necesarias para el montaje final de la botella. Fotografiar y finalizar una botella de vino puede llegar a durar algo más de dos horas por cada una.

¿Cómo entregamos el material?

Una vez finalizada la sesión, el material se entrega en varios formatos y resoluciones, para facilitar al cliente el trabajo según las necesidades del momento. Desde nuestro ‘Área de cliente’ pueden descargar el material siempre que lo deseen entre otras muchas funciones. Entregamos un TIF a 16 Bits, un archivo de alta calidad para cualquier tipo de uso y varios JPG con diferentes resoluciones. Además, si el cliente desea otro tipo de archivos como los PNG sin capa de fondo, también puede encontrarlo. Trato fluido y cercano, rapidez, eficacia, tecnología, disponibilidad y calidad.

¿Qué aún no conoces la Bodega Matarromera?

Es algo complicado, pero si es así y aún no la conoces, estás perdiéndote una de las grandes bodegas españolas. Cuentan con vinos de seis denominaciones de origen. Bodega Matarromera, se sitúan en uno de los parajes más bonitos de la provincia de Valladolid, en la localidad de Valbuena de Duero.

Esta zona, bañada por el Río Duero, está llena de bodegas de renombre, pueblos con una fuerte tradición en la elaboración de vino.

Si además queréis tener una experiencia completa, contáis con las experiencias recomendadas del grupo, que podéis encontrar en la web WANATUR

¿Quieres conocerlo de primera mano? Pues además podéis alojaros en Valbuena de Duero en Hotel Rural Emina y degustar las creaciones del Restaurante La Espadaña de San Bernardo.

Información en: Grupo Matarromera / Restaurante y Hotel.

Autor del Post:

Durante siete años trabajé en un estudio de fotografía en el que completé parte de mis conocimientos y asenté algunas bases de lo que hoy soy como fotógrafo. Pero fue en EFTI (Madrid, 2014) donde descubrí una fotografía ligada a la expresión propia como autor, un acercamiento más puro y personal a lo que soy; empezaba a vislumbrar por fin mi propio camino y a plasmar lo que siento con cada imagen que realizo.

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