Descripción del proyecto
Le présent pour l’avenir es uno de esos proyectos que terminaron siendo mucho más que un encargo fotográfico.
El trabajo nació alrededor de Louis Albert de Broglie, “El Príncipe Jardinero”, y del Château de la Bourdaisière, en pleno Valle del Loira. Un lugar en el que arquitectura, naturaleza, gastronomía, arte y una particular forma de entender la hospitalidad conviven de una manera difícil de separar.
Durante varias estancias en el château tuve la oportunidad de desarrollar un reportaje muy amplio: fotografía de interiores y espacios, arquitectura, habitaciones y zonas comunes, jardines, gastronomía, retrato y fotografía editorial, además de documentar el Festival de la Tomate et des Saveurs y el extraordinario huerto que conserva más de 700 variedades de tomates.
Fotografiar un hotel o un espacio con tanta personalidad exige algo más que mostrar cómo es. Me interesaba transmitir cómo se vive: la luz entrando en las habitaciones, los detalles de una cocina con historia, los jardines al amanecer, los recorridos entre árboles centenarios o esa sensación de llegar a un lugar desconocido y, pocas horas después, sentir que formas parte de él.
El proyecto incluyó también varias sesiones con Louis Albert de Broglie. Una de aquellas fotografías acabaría convirtiéndose en mi primera portada para la revista Fuera de Serie – Especial Lujo, realizada prácticamente sobre la marcha y enviada a la redacción el mismo día del cierre de edición.
Fue un trabajo especialmente interesante por la libertad con la que pude moverme entre disciplinas que forman parte habitual de mi fotografía: interiorismo, hoteles y espacios singulares, arquitectura, gastronomía, retrato y fotografía corporativa y editorial. Diferentes tipos de imagen, pero con una misma intención: construir un relato visual coherente alrededor de un lugar y de las personas que le dan identidad.
El Château de la Bourdaisière no necesitaba parecer más espectacular de lo que ya era. Mi trabajo consistía precisamente en lo contrario: observar, entender el espacio y encontrar la forma más natural de fotografiarlo.
Quizá por eso sigue siendo uno de los proyectos que recuerdo con más cariño. Por las fotografías, naturalmente, pero también por la confianza, por las personas que conocí y por haber podido trabajar durante unos días dentro de un universo tan particular.
Le présent pour l’avenir. Lo que hacemos hoy, de alguna manera, siempre termina encontrando su lugar en el futuro.


































































